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Es como si todos los adultos defraudaran a un niño o niña para siempre,

y de manera irremediable.

El 11 de Junio de 2018 será difícil de olvidar para muchos de los funcionarios de la unidad de pediatría del Hospital de La Florida, ese dia miércoles llego hasta el centro asistencial de la misma comuna un hombre de 46 años con una niña de 3 años entre sus brazos, señalo a los médicos que la niña habría tenido un accidente, sin embargo transcurrida las horas, los médicos se habrían percatado que la niña habría sido violada, golpeada y ahogada; lo anterior, atribuible al mismo adulto que la cargo en sus brazos hasta el centro hospitalario. La otra parte de la historia ya es conocida por lo entregado a todos nosotros a través de los medios de comunicación social de nuestro pais, quienes lamentablemente a diario nos informan, en promedio de dos casos de VIF, abuso sexual o violación a niños, niñas o adolescentes (NNA) en nuestro pais; sin considerar cifras de explotación sexual u otras, que también caben en las figuras de GRAVE VULNERACION DE DERECHOS.

 

Está claro que no hay peor ser humano que aquel que roba la inocencia a un niñ@; y es que ese es el tesoro sagrado de la infancia. No es solo un tema sexual o de maltrato, sino que quien abusa sexualmente de niñ@ le roba la confianza en sí mism@ y en los demás.

 

Si bien, cualquier NNA puede ser víctima de abuso sexual, independientemente de su edad, género, etnia o nivel sociocultural. A diferencia del maltrato físico y la negligencia, en los que el agresor es típicamente una figura parental, el agresor de un abuso sexual contra los NNA puede ser cualquier persona, es necesario hacer la diferencia en conductas de la vida cotidiana y la permisividad u omisión en que esto suceda por parte de las figuras que debieran “por ley” proteger y reguardar los derechos de NNA que tiene a su cuidado; considerado que muchas veces, el abuso sexual infantil es permitido por la propia madre de la víctima; siendo el victimario asesora del hogar, abuelos, hermanos, y muchos otros que se supone “cuidaban” al niño/a.

 

En lo que respecta el abuso sexual o violación INTRAFAMILIAR frecuentemente hacen oídos sordos u OMITEN los cambios de conducta de un/a pequeño/a que está siendo abusado por alguno de sus familiares. Eso es ser cómplice y hace igual de culpable a quien oculta el abuso que al propio violador.

 

En este contexto, es que los profesionales que trabajamos en función de proteger y resguardar los derechos de NNA nos preguntamos.

¿Cuál es la justificación para no salvaguardar la integridad física, emocional y psicológica de un niño/a? No existe ninguna más allá de ser monstruos inhumanos. Bestias sin el menor valor moral o civil.

 

Quizás muchas veces, los adultos que deben cuidar, proteger y resguardar la integridad física, emocional y psicológica de un NNA no se percata de una situación de vulneración de derechos, ya que es difícil para una persona que no ha tenido en su experiencia de vida situaciones de éste tipo, pensar que su hijo/a pueda estar sufriendo abusos sexuales o por otro parte;

  • En muchos de los casos no se presta suficiente atención a los cambios de actitud, conductas de los hijos, sobre todo en caso de madres ausentes. La forma de socializarse en un niño abusado tiene un antes y un después y eso marca una diferencia, y es ahí cuando hay que estar atento.
  • No quieren aceptar la realidad y prefieren mirar a otro lado, omitir, o normalizar lo que esta sucediendo
  • En ocasiones las madres son conscientes de lo que ocurre en su hogar, pero optan por el silencio ya que también son violentadas por sus parejas o pueden tener dependencia económica, emocional, o de otro tipo, por lo que no pueden ser capaces de proteger a sus hijos, también víctimas.
  • Lo que menos necesitan es ser juzgadas por la sociedad, estoy segura de que se sienten culpables por lo ocurrido, por el sufrimiento de sus hijos y, en el peor de los casos, por su muerte.

Soy madre, se lo difícil que es cuidar niños, pero además confirmo que hay cuestiones muy básicas y lógicas como el hecho de no dejar jamás a tu hijo a solas con un extraño, obligarlos a decir “tío” o a “besar” a desconocidos; mucho menos permitirles salir por un perímetro lejano sin nuestra compañía.

Quizás es pensamiento común arraigado a un estereotipo de mujer-madre protectora, en la «leona» que es capaz de dar su vida por la protección de sus cachorros y la que no permitiría jamás que alguien dañara a sus hijos. Pero la realidad es que existen mujeres de todo tipo, y madres de toda clase, como es lógico en el ser humano.

En todo caso, si las madres no son capaces de proteger a los niños, los demás familiares no debemos permanecer ajenos, podemos estar atentos y actuar si sospechamos algo.

 

Como sugerencia les dejo:

  1. El año 2016, Unicef publico una guía de “Prevención” que ayuda a detectar cuando un niño o niña está siendo abusado y también saber cuándo estamos en presencia de un agresor sexual; entre sus tips:

 

¿Cómo puedo saber si un niño está siendo o ha sido abusado sexualmente?

Las manifestaciones adquieren diferentes expresiones súbitas o solapadas.

  • Incremento de pesadillas y problemas para dormir.
  • Conducta retraída.
  • Estallidos de angustia.
  • Depresión.
  • Rechazo a quedarse solos con una persona en particular.
  • Conocimiento inapropiado para la edad acerca de la sexualidad, que se manifiesta mediante conductas y lenguaje sexualizados.

 

Los niños menores de tres años pueden presentar lesiones genitales y reacciones inespecíficas que, en un principio, parecen inexplicables: irritabilidad, rechazos, regresiones, llanto, trastornos del sueño y el apetito. En cualquiera de estos casos, no debería descartarse la sospecha antes de una cuidadosa evaluación por parte de profesionales especializados.

 

¿Cómo identificar a un agresor sexual?

No existe una manera de saber, a partir del tipo de personalidad o la conducta social, si una persona es o no un agresor sexual de NNA.

Pueden ser personas exitosas, médicos, psicólogos, abogados, docentes, líderes religiosos y juveniles como los guías estudiantiles que realizan viajes de egresados o los entrenadores deportivos.

Los agresores sexuales circulan disimulados en el entorno familiar y social. Las estadísticas indican que la mayoría de los abusadores son varones heterosexuales adaptados socialmente.

Suelen presentarse a sí mismos como personas afectuosas y humanitarias hacia el mundo exterior, mientras que la relación que establecen con el niño abusado sexualmente está basada en amenazas, control e intimidación.

Habitualmente, el agresor establece a lo largo del tiempo una relación con el NNA destinada a evitar su resistencia y pactar el secreto con el que intentará no ser descubierto.

Este proceso de preparación de alguien para; es una característica de los abusos sexuales contra NNA. Además de buscar que el abuso ocurra y ocultarlo, crea el ambiente propicio para dar al agresor sexual protección frente al entorno social y la Justicia, incluso cuando el NNA ya ha revelado el abuso.

 

  1. Maggie Escartin, experta internacional en abuso sexual, comparte la estrategia de prevención que ha llevado a ocho países: enseñarles a los niños a ser más seguros, asertivos y que sepan auto protegerse.

A través de esa experiencia en terreno, Maggie fue desarrollando una metodología para fortalecer conductas de autoprotección en las que, de forma lúdica, les enseña a los niños a distinguir que personas cercanas son incondicionales y siempre podrán ayudarlos y como reconocer cuando un adulto intenta engañarlos, sobornarlos o amenazarlos para obtener algo de ellos. En el fondo, se trata de darles herramientas que los ayuden a defenderse de un posible abuso.

http://pediatraldia.cl/10459/ (link entrevista completa)

 

Con tantos años dedicada a la prevención del abuso, ¿cuál dirías que es la clave en este tema?

Lo más importante es saber que la prevención es efectiva cuando hay una buena situación familiar y los niños son cuidados, queridos e incluidos.

Los niños en situación de abandono son los más vulnerables. No es un abandono en el sentido de estar en la calle; pueden tener casa, colegio y comida, pero sufren de abandono emocional, tienen un mal apego con los padres.

Para mí y otros expertos, este punto es clave: mamás y papás tienen que aprender a tener un buen vínculo con sus hijos, estar emocionalmente cerca de ellos.

Uno de los aspectos que remarcas es que la prevención es tarea de los adultos. ¿Qué quieres decir con esto?

Si los adultos fueran responsables, deberían saber de prevención y protección. Pero los adultos han fallado, no han sabido cumplir con su labor de ser responsables en el cuidado de los chicos y ha sido necesario buscar otros caminos.

¿Por qué crees que han fallado?

Creo que gran parte de la falla es que están demasiado ocupados; no tienen tiempo para los hijos. Me cuesta entenderlo, porque cuando uno tiene un hijo, el niño viene con un cartel que dice muy claro: “Papas: necesito tiempo”. La buena crianza depende de la calidad de tiempo que los padres les den a sus hijos. Si me preguntas, yo entiendo ese tiempo como un momento diario para leer con ellos, jugar, salir a caminar, hacer tonterías, cantar, bailar.

No obstante lo anterior, es importante señalar que muchos NNA en nuestro pais viven en condiciones de pobreza, sin contar con acceso a una educación de calidad ni figuras parentales que los protejan de manera adecuada. La vulnerabilidad de estos niños y niñas se acrecienta con la presencia de agresores sexuales que intentan aprovecharse de estas situaciones. Es importante mantener los ojos abiertos, estar siempre alertas, cuidar de nuestros sobrinos, hermanitos, alumnos, de nuestros hijos y de los hijos de nuestros amigos. Somos los que debemos protegerlos, no dañarlos.

Una vez ocurridas las cosas, con el niño ya abusado, de nada sirve empezar a juzgar y buscar cómplices. Mejor es prevenir.

 

BIBLIOGRAFÍA:

[1] Abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes: Una guía para tomar acciones y proteger sus derechos. Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (UNICEF), noviembre 2016.

[2] Abuso sexual contra niños, niñas y adolescentes: Una guía para tomar acciones y proteger sus derechos. Fondo de las Naciones Unidas para la infancia (UNICEF), noviembre 2016.

 

Por, Maritza Ortega Palavecinos

Trabajadora social

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